Jaime Rodas
Cocinero y diseñador en potencia. Ingeniero y procrastinador profesional.

Éste güey qué?

Hola, soy Jaime.

Asegún soy ingeniero mecánico, pero nocierto, soy administrador. Antes, fui programador. He trabajado con varios lenguajes, pero considero que Ruby es la mera onda (sí, aunque sea lento y ya no esté de moda) y es en lo que más experiencia tengo. Soy fan de las matemáticas, el diseño, la arquitectura y el ciclismo.

Me puedes encontrar en Twitter (aunque rara vez tuiteo), GitHub (pero casi nada de lo chido es público), e Instagram (soy el primero en admitir lo hipster que soy).

Trabajo en Vest, donde estamos abriendo la inversión en mercados estadounidenses al mercado latinoamericano. Creemos que las personas que tienen un ahorrito debajo del colchón, en una cuenta sin rendimientos, o en instrumentos de bajos intereses deberían tener acceso al NYSE y tener una manera fácil de aprender a usarlo.

Antes estuve ayudando a Capital Technologies a armar un equipo increíble de desarrolladores en México. Armamos una subsidiaria local, construimos una oficina, contratamos desarrolladores de primer nivel y les dimos salario y beneficios rara vez vistos en México. Todo esto y aún así logramos que la oficina de México fuera más barata que el equivalente estadounidense, demostrando fácilmente que el talento acá es por lo menos igual de bueno que el de allá.

Durante 2019, lideré una empresa de contabilidad en línea llamada Enconta. Estuvimos buscando cómo, a través de una combinación entre tecnología y contadores fregones, los emprendedores de México no se anden estresando con temas de Hacienda.

De 2017 a 2018 estuve en Resuelve, liderando equipos de desarrolladores buenazos y juntos hicimos que varias partes de la reparadora de crédito más grande de México funcionaran mejor.

En 2016, desarrollé un sistema para que restaurantes y bares puedan tener un programa de lealtad fregón y fácil de usar.

De 2010 a 2016 tuve una pequeña agencia de desarrollo orgánico-hipster-artesanal junto con mi mejor amigo. Tuvimos la fortuna de trabajar con algunas empresas increíbles y de repente también hacíamos cosas divertidas nomás por nomás.